Si bien se trata de desnudos que se muestran al natural, mi pretensión no es la de excitar. Estas mujeres a menudo eróticas en el sentido más amplio, cargadas de encantos, fecundas y voluptuosas pero con una aguda conciencia del desgaste natural del tiempo.
Para mí, pintar desnudos de mujer no supone nunca una situación sexual, el modelo y yo lo que hacemos es un cuadro no el amor. Inclusive el cuerpo desnudo me resulta materia tan respetable que es motivo de toda consideración religiosa.
Mi atracción al aspecto animal de toda persona me da el motivo de pintar desnudos, es por eso que prefiero las poses sueltas y relajadas pero con cierta tensión dinámica.
Siendo el dibujo la estructura básica de mi trabajo, prefiero las formas definidas y los colores primarios. Uso la gama cromática sin limitarme, sin importarme en gran medida copiar con exactitud.
Mi pintura tiene que ver con la sensación de individualidad, mi búsqueda está en el equilibrio entre lo narrativo del dibujo y la fidelidad de lo puramente pictórico.
En el FIN DE LA INOCENCIA, siembro mi atención en esa sana animalidad de la mujer, en ese insigne lapso de tiempo en el que la mujer se hace consciente de su inocencia y es por esa simple razón que la pierde.
Como toda idea artística en la que me comprometo de manera integral, mi verdadero objetivo es la búsqueda de la verdad, de esa verdad que contenga elementos reveladores y por lo tanto seduzca y perturbe al espectador y de esta emotiva manera logre hacerlo reflexionar.
De la serie: "Fin de la inocencia", 2010 Mixta/papel 59 x 44 cm.
ARABELLA TORRES
MIRADAS EN BRONCE Sala 2
Desde que la escultura entró a mi vida, me integré al Taller Barreiro. Mi expresión en la escultura es figurativa. Bronce y barro es lo que trabajo.
Desde hace unos años encontré una fuerza en mí que me hace dar vida y personalidad a los personajes que modelo.
Uno de los placeres de hacer escultura es que no tardo tanto tiempo para terminar mis piezas. Siempre estoy fabricando en mi mente un nuevo personaje. Generalmente me llevo de dos a tres semanas de trabajo para modelar una escultura. Cada pieza es una entrega física y mental. Convivo con ellas y, parecería una tarea que nunca acaba. A veces me pregunto si voy a salir viva del empeño.
Me encanta saber que cuando modelo estoy creando, a partir de un detalle, idea, palabra, imagen o pensamiento. Siento que en cada escultura voy dejando huellas con mis manos. Recuerdo con exactitud cada una de ellas y cómo me sentí en aquel momento. Mis piezas indican el camino para llegar a mi corazón y me siento feliz como escultora de poder compartir estos sentimientos íntimos con mi público vidente.
"Jacinta" Bronce 45 x 38 x 48 cm.
JULIO AMADOR
FRAGMENTOS DE LA MEMORIA Salas 4 y 5
En la pintura de Julio Amador se hace presente lo integral que es para su vida el estudio de los mitos, el arte rupestre en particular, sobre lo que ha escrito diversos textos; pero los mitos estudiados por él dentro del campo de la antropología, en tanto estructuras simbólicas desde donde cada vez que pinta resurge el pensamiento pictórico más arcaico transformado por los materiales y las coyunturas del presente.
Su pintura equivale a una red de trapecista. Fundado en el mundo facetado del cubismo analítico de Picasso y Braque, el artista cubre la tela con líneas, volúmenes y espacios geometrales indefinidos que parecen conformar un telar. Estas múltiples facetas coloridas recuerdan los textiles huicholes y otros diseños, en los que la repetición cuidadosa del artesano da lugar al artista, cuando éste permite la entrada de formas inesperadas dentro de la malla. De tal manera que la estructura ofrece un ritmo, un continente, una vía de entrada a lo inesperado, a los chorreados que hacen saltar a la continuidad, hacen aparente el misterio detrás del orden y la calma.
Buen seguidor de su maestro Gilberto Aceves Navarro, Julio practica la repetición como calígrafo, acaso consciente de que el realismo es un engaño de la vista. En su pintura abstracta, entra en el cosmos creativo mediante cierto automatismo, haciendo a un lado la voluntad. Lo que va surgiendo a todo color que luego pasa por un barniz que le da un acabado mate.
El método que establece este artista, quizá tranquiliza su angustia, su vértigo. No en balde pinta desde niño. Pues detrás del color, de las líneas y de la belleza ¿Qué hay?
Las pinturas que presenta Julio Amador en esta ocasión, también están hermanadas a cierto expresionismo; especialmente al expresionismo abstracto estadounidense, y acaso también a obras de Rauschenberg, por las calidades, las transparencias y los empastes que logra, en su caso, con colores ocres, cafés, negros, azules, rojos de todos los tonos y verdes.
En su deseo de exacerbar lo propiamente pictórico pinta diversas capas de veladuras. El óleo, dice “es el mejor material que se ha inventado para pintar en la historia de la humanidad”. Y en ese sentido la mayor inspiración es la pintura tradicional, especialmente la de Ticiano, quien pintaba: “veladuras, 30/40”.
Lo que nos queda después de ver esta serie de cuadros de Amador es que, lo que actualiza la pintura de hoy, viene desde los tiempos más remotos de los primeros pintores: la acción de marcar la naturaleza, de hacer texturas coloridas sobre cuevas y rocas, telas o papeles. Lo poético recupera el sentido de la existencia, hoy como ayer.
Irene Herner
"Composición ocre-verde 2", 2006 Óleo/tela 120 x 150 cm.
LUIS MORO
PARAÍSOS ELEMENTALES Salas 6 y 7
¿Fascinación, admiración, curiosidad? Estos paraísos elementales son metamorfosis incluidas en otras búsquedas de paraísos creativos. Ante la imposibilidad de la mente pura, el último objetivo de cualquier paraíso, Luis Moro, su conciencia artística, le lleva a los microcosmos, empujado por la grandeza de lo pequeñamente infinito. Los microscopios de singulares conciencias hacen visible lo prácticamente invisible. No puede resistir quedar prisionero de las evidentes grandes verdades artísticas pero se plantea dar un paso adelante para no quedar atrapado en una resistencia que impida la tranquilidad espiritual. Estamos ante pequeños y significativos empeños de salvación. Acercamientos a irrealidades que se ayudan de trazos y colores para desprender las luces más insólitas. Luis Moro fija, abre, despliega, articula, invierte, hace girar, estructura...... pequeños grandes mundos, obligado a asumir el compromiso de paliar desoladores vacíos, inventando y proponiendo nuevos empeños de salvación. Una huida hacia un compromiso personal de sintetizar el mundo para descubrir toda su grandeza.
Eliseo de Pablos
"Alados" Mixta/papel 100 x 70 cm.
EUGENIO COVARRUBIAS
PRESENCIAS DE CABEZA Sala 8 Bis
La representación de imágenes tiene que ver con aspectos de la realidad que alimenta a la imaginación. Esta realidad es trasminada e interpretada para representarla ante el espectador a través del ejercicio de imaginar, y por medio de materiales y elementos visuales que dan a lo representado un modo de expresión.
Intentar comunicar un estado de circunstancias de diversa índole que involucra al ser humano –no hay de otra- recurriendo al quehacer plástico, es el motivo principal de la presente muestra que se compone básicamente de pintura y escultura no tradicional con cierto carácter instalativo en materiales diversos.
Cabeza f. parte principal o superior de una cosa. Anat. Parte superior del cuerpo del hombre y superior o anterior de los animales. Cráneo.
"Cabeza incógnita", 2010 Mixta (madera, metal y cuero) 30 x 120 x 110 cm.
BEL BARCELLOS
FIOS/HILOS Salas 9, 10 Y 11
Disfrutar de los destinos, mediante líneas...no de la manera de los trazos en nuestras manos y sí cuales venas de árboles multiplicadas en ramas, que un día florecen, otro fructifican...librándonos semillas, germinan, nuevamente...cíclicamente. Mejor, pensar la vida por medio de hilos expandidos progresiva-geométricamente, entrecruzados, relacionados a imágenes que, punto por punto, yacen en trama sobre el tejido, con semejanza al bordado así como en los trabajos de Bel Barcellos.
Como bastidor que define el punto de la aguja o carbón que transfiere la imagen escogida, las obras aquí reunidas traen un estudio autorreferenciado, gracias a una selección de fotografías de carácter íntimo, por herencia familiar o por afectividad diversa. Pero, además de todo, porque suman recursos a una posible retórica femenina deseosa por reinventar su genealogía, así: de la foto – primero el diseño, después el calco y, por fin, la costura- a la imagen, un “pasado a limpio”, que adicionado a distintos universos iconográficos (ángeles, flores, frases y versos de melodías a correspondencia) sensibiliza el interés romántico de la artista acerca de los dolores y delicias de ser lo que se es. Pero, para tanto, además de imaginación, es necesario paciencia…
Después de una década envuelta en miríadas de hilos y líneas, tejiendo su propio tiempo, Bel presenta 40 diseños sobre papel, nueve sobre sábanas y bordados (inéditos) sobre 41 lienzos y un vestido. En ellos, cuerpo y espíritu, razón y emoción polarizan los ciclos de la vida. Con todo, en cuanto a sus diseños, lidian con los enigmas vitales bajo el vigor de la trascendencia femenina, como en De tan blancas, casi almas – cuyas siluetas nos sugieren brujas o monjas, libertinas o libertarias, santas o diablas, llevándonos a reflexionar sobre lo que vemos o imaginamos- sus bordados amplían esta reflexión en dirección al tiempo en sus múltiples sentidos, o sea, no solamente a aquel cronológico, biológico, sino también al emocional, abstracto, en fin.
Al comenzar por Icléa, un vestido de novia que perteneció a su abuela materna, compuesto de dos piezas (correcto para indicarnos simbólicamente el par contenido en una pareja). En él, el pasado es futuro presentificado por hilos líneas. Son bordados en sepia, de la línea femenina de la artista, y de calcos azules de fragmentos gráficos oníricos y textuales, como los extraídos de cartas de amor de sus abuelos, para adornar la indumentaria. ¿Seria esa una elegía o un monumento al tiempo?
El tiempo es señor y consejero de las angustias en (Des)encuentros, serie motivada por las separaciones inevitables de la vida. El tiempo es inmensurable y onírico en las fantasías sexuales de Adormecer de la razón, obra que hila ondas de placer y seducción, como quimeras y utopías eróticas. También es hiato frígido, en la impersonalidad de Alone together, que pespunta recién casados anónimos, solemnes, posadas para la posterioridad. O, todavía, es abismo y destierro, como en Lamento, cuando se costuran melancolías.
En el conjunto de trabajos aquí reunidos, Bel Barcellos nos presenta la vida no por un, sino por muchos hilos, transformando su poesía textil en tiempo táctil.
Sonia Salcedo del Castillo
Curadora
"Icléa", 2010 Bordado en carbón/vestido de novia, hilos y cartas.
HUMBERTO RÍOS
EN TIEMPO PRESENTE. PROYECTO FOTOGRÁFICO SOBRE LA COLECCIÓN DEL MUSEO NACIONAL DE SAN CARLOS
Sala 11 BIS
Como parte de un proyecto personal, Humberto Ríos ha recorrido algunos museos del país desde finales de 2008, investigando múltiples entendimientos sobre las colecciones antiguas, principalmente de arte. Tomando como referencia la investigación El Museo como forma de arte del curador británico James Putnam, que aborda los museos como “ambientes analizables” igual que sucede con las obras de arte, Ríos se da a la tarea de explorar los mecanismos de inserción de estos objetos en la vida contemporánea y la manera en que la intervención de sujetos y objetos cotidianos dotan de un nuevo significado estético y conceptual a los mismos.
El interés del fotógrafo es descubrir los pequeños fragmentos de realidad donde se acortan las distancias entre pasado y presente, lo vivo y muerto, realidad y ficción, lo sublime y mundano, lo perdurable y lo efímero, el teatro y lo natural; buscando imprimir nuevas realidades simbólicas sobre estos objetos antiguos.
Las características de cada colección le guían en una posibilidad creativa para retratarlas, y realizando una estancia dentro de cada museo, en la cual investiga, se confronta y convive con cada colección, persigue desplazar los contenidos de estas colecciones a otros espacios buscando difundirlas mediante la interpretación fotográfica.
En Tiempo Presente es un proyecto integrado por 20 fotografías, realizado a finales del 2008 en la colección y las instalaciones del Museo Nacional de San Carlos en ciudad de México. Ríos recorrió las salas donde descansan los grandes maestros europeos para construir un discurso donde se conjuga los retratos de la colección con el público asistente, se contraponen los materiales clásicos con los contemporáneos y se documenta los objetos cotidianos e iconografías contemporáneas al lado de pinturas y retablos del museo, recordándonos que a manera de ruina, el pasado es utilizado para construir los cimientos del tiempo presente.
El proceso creativo del fotógrafo ha sido referido anteriormente por el curador Gustavo Prado de la siguiente manera: “El trabajo de Humberto Ríos Sorprende, uno por la juventud de un autor con tal fuerza en las imágenes. En segunda instancia porque asistimos al desarrollo de un cuerpo de trabajo que solo en apariencia es documental… Lo que pasa en él es que la imagen se crea en la mente y se recrea en la cámara. 1
(…) Durante una residencia en el Museo de San Carlos, se dio a la tarea de provocar a las asistentes con una serie de acciones en las que él planteaba la trama y el museo el set. Extrañamientos comunes a otras piezas de su producción, donde mayormente interactúa con el sujeto que retrata, acaban siendo el documento de su propia intervención. 2
(1) Fragmento del preludio presentado dentro de la exposición Entre la Tierra y el Cielo de Humberto Ríos. México, 2007
(2) Prado Gustavo. La imagen inmediata, nueva fotografía mexicana. Revista Código 06140, número 49. (2009), pp 52-64
MISTERIOS, LOS NÓMADAS, EL CAOS Y OASIS: 4 REFLEXIONES SOBRE LA CALLE Expoforo
La elección del artista carioca Alê Souto por utilizar el cartón no es una opción por el material en si, sino por lo que representa, porque son de cartón las cajas que almacenan las mercancías en general. El formato de la caja en si, es un cubo.
Alê Souto está interesado en las posibilidades de romper, construir y apilar los cubos, sea mediante el uso del cartón en si, ya sea con los dibujos que realiza sobre los más variados soportes con diferentes colores y configuraciones, utilizando tinta, cinta adhesiva o algún material de color, el artista delimita las zonas, ocultando o mostrándolas.
Sus cubos, por lo tanto, se configuran en nuevos territorios, sea al tomar de sorpresa un objeto haciéndolo desaparecer por completo (iniciativa llamada por el artista como “Desmonte”) sea por la acumulación y apilamiento que da origen a las mas variadas formas que pueden denominarse de tótem, capullo, el hombre caracol, etc.
Además de las zonas y territorios, sus dibujos también destacan o remarcan el ritmo (acelerado, más también temporal) de las ciudades y funcionan como punto de fijación para el espectador inestable. Pero lejos de proporcionar mapas a seguir, estimulan el tránsito.
En la presente exposición, el artista presenta cuatro reflexiones sobre las calles, siendo éstas siempre el punto de partida para su producción. Mezclando las dos iniciativas claves de su trabajo, Alê propone cambio y complementariedad entre las operaciones de apilar y desmontar cajas de cartón.
Si el apilamiento dice respecto a la acumulación, polución, y al caos, el desmonte se refiere a las nociones de virtualidad, invisibilidad y misterio. Los nómadas hablan del transito y del carácter temporal y del flujo de las calles y el oasis nos es ofrecido por el propio artista.
Como cronista, Alê Souto nos presenta cuatro obras en su visión poética de la ciudad, del cotidiano, proporcionándonos consecuentemente pequeñas epifanías y probándonos como espectadores que todavía se puede encontrar un oasis en el desierto de las selvas de piedra que habitamos, así como es posible encontrar belleza y un poco de color en medio de tanto gris.
Fernanda Pequeno
Río de Janeiro
Junio de 2010
"Apilamiento", 2008 Tinta vinílica/500 cajas de cartón 40 x 40 x 40 cm. cada una