Irma Palacios y la naturaleza

Irma Palacios y la naturaleza

Armonía interior y trazo orgánico y cálido en su obra

¿De qué color es la tierra? ¿Café? ¿Sólo café? ¿O también puede ser negra, o blanca, o roja y encendida? Qué inasible o impreciso podría parecer referirse al “color de la tierra” si no se tratase, como en este caso, de un ejercicio de abstracción pictórica como el que brinda la pintora Irma Palacios en su colección “El color de la tierra”, ahora en exposición en las salas 4 y 5 del Museo Fernando García Ponce-Macay.

En la pintura de Irma hay vegetación y paisaje, elementos orgánicos, campos, montes, bosques, cielos y desiertos, todos traducidos por la experimentada pintora al lenguaje de la abstracción y gracias al trazo de sus pinceladas. No será un campo surcado de gavillas de trigo, pero lo convoca. No será una montaña nevada, pero cómo lleva al espectador a pensar en ella. No será la tierra árida y empedrada, o un peñasco o un cañón. pero de qué manera nos remite a él.

La colección incluye 12 pinturas abstractas realizadas con óleo sobre lienzo de grandes dimensiones, predominantemente de 150 por 190 centímetros.

Sus títulos, de poética síntesis, se suman a esta aparente voluntad de invocación: “Otoño en las islas”, “Escritura de pino”, “Edicto de palmera”, “Aliento de montaña”, “Malaquita”.

El magnetismo de la obra de la maestra Palacios es entonces quizá poder convocar en sus cuadros al temperamento del paisaje pero sin la figuración de la imagen, sino sólo su evocación, su memoria libre e incorpórea, a la medida de la imaginación de quien los mire.

Es decir, las veladuras y trazos, los volúmenes, los entresijos de color sugieren una serie de estampas no transcritas del medio natural pero sí traducidas en lienzos a partir de la sensibilidad, poder de conmover y poder significativo del contexto natural.

Recurrente

La hoja de sala firmada por Francisco Castro Leñero dice que algo recurrente en la pintura de Irma Palacios es precisamente su constante alusión a la naturaleza.

Y así ha sido: hace 11 años, en 2003, Irma presentó en el Macay, en las mismas salas, su colección “Caligrafía natural”, con piezas que según dijimos entonces, y ahora reiteramos, nos parecían dueñas de una peculiar armonía interior y de un trazo orgánico y cálido.- María Teresa Mézquita Méndez

Irma Palacios | Exposición en el Macay

Actualmente presenta “El color de la tierra” en las salas 4 y 5 del museo.

Trayectoria

Nacida en Iguala, Guerrero, en 1943, estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, donde acudió al taller libre del maestro Reyes Haro. Cuando cursaba la carrera conoció a Francisco Castro Leñero, con quien luego se casaría, y a otros artistas como Ilse Gradwohl, Gilda Castillo, Victoria Compañ, Gabriel Macotela y los otros hermanos Castro Leñero: José, Miguel y Alberto.

Reconocimientos


Ha obtenido premios y becas internacionales y expuesto en diferentes países. En un principio su trabajo mostraba la influencia del informalismo español.

Exposiciones

Ha presentado su trabajo en museos de México, Estados Unidos, Chile y países europeos. Su obra forma parte, entre otras, de las siguientes colecciones: Instituto Nacional de Bellas Artes, Museo Rufino Tamayo, Museo de Arte Moderno de la ciudad de México, Museo Nacional de la Estampa, Museo José Luis Cuevas y el San Antonio Museum of Art en esa ciudad estadounidense.

Sobre la artista

Se puede obtener más información en el sitio www. galeriajuanmartin.com/obra-de/irma-palacios/ y en las salas 4 y 5 del Macay.

Fuentes: Diario de Yucatán