FERNANDO CASTRO PACHECO  
 
 
     
 
   

Nace en Mérida el 26 de enero de 1918. De 1933 a 1936 realiza estudios en la Escuela de Bellas Artes de Mérida. Se desempeña durante un tiempo como maestro de la Escuela Popular de Arte y orientador de dibujo en escuelas primarias del estado.

Funda en 1940 la Escuela Libre de Artes Plásticas en Yucatán. En 1943 viaja a México, donde realiza dibujos y grabados para revistas y libros. Durante 1961 se desempeña como Director de la Escuela Nacional de Pintura y Escultura del Instituto Nacional de Bellas Artes, donde implementa importantes cambios pedagógicos que enriquecieron a la institución.

En 1945 lleva a cabo su primera exposición internacional en San Francisco, California (E.U). Dos años más tarde participa en una exhibición colectiva en La Habana (Cuba), y en 1963, es becado por el Instituto Nacional de Bellas Artes para hacer un recorrido de estudios a seis países de Europa.

Uno de los movimientos más importantes de la plástica en México es el posterior al de los grandes muralistas mexicanos, Fernando Castro Pacheco participa en lo que se llama Escuela Realista Mexicana, la cual abandona un poco el crudo tema social, la política propagandista y las guerras revolucionarias, para plasmar temas mexicanos con una visión más fantástica y poética. A este grupo pertenecen Raúl Anguiano, Jesús Guerrero Galván y Alfredo Zalce.

En la planta alta del Palacio de Gobierno del estado de Yucatán se encuentra una serie de murales que plasman la historia de la región y dignifican a la raza Maya, dándole verdadera dimensión, estatura heroica y espíritu trágico.

El gobierno del estado de Yucatán otorga en comodato al Museo Macay tres cuadros de gran formato: Hanal Pixan, La Torteadora y Caminante del Mayab. Asimismo, el Museo Nacional de Arte (MUNAL) concede también en comodato el tríptico Tres etapas de la historia del pueblo de Yucatán, que durante varios años se exhibió en los pasillos de dicho museo.

En todas las obras de Fernando Castro Pacheco se observa una profunda preocupación por lograr el verdadero sentimiento. Su trabajo ha sido admirado en ciudades de Estados Unidos, Japón, Europa y América Latina.

Por su brillante trayectoria ha sido acreedor de la Medalla Yucatán, del Gobierno del Estado; la Medalla Eligio Ancona de la Universidad Autónoma de Yucatán y El Lince de Oro, que otorga la Universidad del Valle de México.

Dentro de su amplia trayectoria, Castro Pacheco también incursiona en el grabado, el dibujo, la escultura, el diseño de escenografías para ballet e ilustraciones para libros.