Muros rasgados

Salas 4 y 5
Jorge Patrón Ledoux, secreta armonía
 
Un buen día, un viejo amigo pintor me puso al tanto de la existencia de un joven artista que "parecía prometer", aún haciendo -todavía haciendo- unas pinturas-pinturas. No me dijo más y tampoco le hice mucho caso; al tiempo, y otro buen día, una de esas pinturas-pinturas del joven desconocido entró por los ojos a través del inevitable Facebook. Y aunque a estas alturas ya tengo otro concepto de qué cosa es el arte, también no pude menos que pensar, ante la reproducción de algunas de esas pinturas-pinturas del joven desconocido, que nada parece agotarse y que las pinturas-pinturas siguen siendo susceptibles de provocar reflexiones. Así es que no dudé en buscarlo.
 
Primero hallé unas abstracciones que no me decían nada radicalmente nuevo pero que sí me llenaron de inquietud y me obligaron a leerlas con la insistencia de un incrédulo. Eran gestos arbitrarios que, sin la estabilidad de una simetría amigable y volúmenes plásticos cohesionadores, hablaban desde otro discurso diferente: tales telas poseían una secreta armonía que impedían el rechazo inicial ante lo nuevo.
 
Luego, me topé con cuadros donde esos juegos plásticos "cultos" dejaron de protagonizar los espacios, las escenas abstractas enmarcadas en las pequeñas telas, porque llegaron unos personajes "incultos" para contaminar y hacer más arbitrario el discurso visual: luchadores enmascarados, letreros comerciales como surgidos de paredes húmedas, patrones de antiguas cenefas decorativas, variopintas caligrafías grafiteras, plantillas sintéticas de símbolos archiconocidos... Aquellas inquietantes abstracciones habían sido mancilladas o había dejado de ocultar oscuros traumas. Todo quedó como palimpsesto sintetizador de imágenes intemporales que en los muros de nuestras ciudades suelen hallarse, y ahora dado sobre un soporte clásico (el lienzo tesado en bastidor) a través de recursos propios de la profesión de pintor-pintor.
 
Extraña mezcla entre el buen hacer -pintura-pintura- y una temática hostil a ésta. Siento que debo mantenerme al tanto de la trayectoria de este joven no contaminado por la academia (sin estudios sistemáticos) que, sin embargo, apela al buen hacer para bien decir y bien representar lo que hubiese requerido de otro tipo de propuesta y lenguaje.
 
Como en su primer momento plástico de extraña armonía, las obras mostradas hoy alertan al ojo común de la posibilidad inequívoca de hallar estetizaciones en el común universo construido por el de a pie y propiciar -e invitar- a hacer lecturas significativas. Es como una incitación a replantearnos nuestra miradas con antagonismos y contaminaciones.
 
José Luis Rodríguez de Armas,
agosto de 2013.

Acerca de Jorge Patrón

En 2011 Jorge Patrón obtiene el Premio de Adquisición en la “IX Bienal de Pintura Joaquín Clausell”, Campeche, Campeche y es seleccionado en la “IV Bienal Nacional de Yucatán”, Mérida, Yucatán.

Ha expuesto en la galería Juan Soriano, Guadalajara, Jalisco; el Centro Cultural José Martí, la Galería In la Kech, el Centro de Artes Visuales (CAV) y la galería de Arte Municipal todas en Mérida, Yucatán.

-Jorge Patrón