Jorge Casares

Sala 8 bis
Este creador concibe el arte como una interpretación de la realidad. Es ése su gusto, la visión particular del artista con quien platico ahora: no copiar la realidad, nunca copiarla… Qué es lo real para el artista sino su propia subjetividad. Extremadamente sensible, Casares exorciza el sentimiento propio, lo plasma en el lienzo, en una especie de catarsis, convirtiéndolo en humor, humor doloroso, rojo y amarillo, pero humor al fin.
En el año 98, creo yo, dejé la abstracción y me dediqué de lleno a la figura. El manejo del color –que obviamente me lo dio el abstracto– no fue suficiente para expresar lo que deseaba. Empezó lo figurativo: la naturaleza, plantas de mar, abismos, profundidades, hojas al viento; sugerencias figurativas dentro de la abstracción. Luego, de plano la figura, la figura humana, como en esta serie. Esto de lo humano, parte de un sentimiento muy personal que nació a raíz de un accidente, de una enfermedad que me mantuvo al borde de la muerte… Vino entonces la lucha interior, la meditación acerca de lo que es la vida: soledad en compañía, miseria, vicio, enfermedad, violencia, hambre, marginación… Mi actual pintura es un reflejo de todo eso. La violencia la señalo en rojo; en amarillo, la miseria y la enfermedad; el vicio mismo es amarillo, es naranja, es azul como las venas, venas hinchadas de naranja y amarillo, de roja sangre y pus de cicatriz que apenas va cerrando en la sutura…
 
Jorge Casares En voz de los pintores (fragmento),
de Manuel Calero, 2003.

Acerca de Jorge Casares

Jorge Casares (1955-2008) presentó varias facetas en su producción artística. Al igual que [David] Sierra, tuvo una etapa abstracta, pero la que mejor lo caracteriza es la de las figuras de grandes dimensiones, en ámbitos colectivos: calles, parques, estadios. Figuras sujetas a una geometría basada en el círculo, caricaturescas y llenas de una soledad que los embarga. Respecto a la técnica pictórica de su última exposición, María Teresa Mézquita comentó:
La obra de Casares se muestra como una pintura que al mirar la cara cruda de la realidad acude, para la explicitud de su mensaje, a recursos estéticos realistas, con elementos fauve en su elección de color, acabados con reminiscencias surrealistas y libre manejo de los volúmenes y proporciones corporales y de la distribución y composición sobre la tela. A la vez, muestra un homogéneo y cuidadoso tratamiento del bastidor y pinta con óleo, aplicando algunos detalles a lápiz, cosas que muestran que es un pintor que ha optado por conservar la tradición de la técnica


Extraído de: Cortés Ancona, Jorge (2010) Panorámica plástica yucatanense 1916-2007, pag. 228, Instituto de Cultura de Yucatán

-Jorge Casares