Cuando nos habla la ciudad

Sala 9

Carta de creencia, de Octavio Paz


Hablo de la ciudad
A Eliot Weinberger


…hablo de la ciudad construida por los muertos, habitada por sus tercos fantasmas, regida por su despótica memoria,
la ciudad con la que hablo cuando no hablo con nadie y que ahora me dicta estas palabras insomnes,
hablo de las torres, los puentes, los subterráneos, los hangares, maravillas y desastres,
el estado abstracto y sus policías concretos, sus pedagogos, sus carceleros, sus predicadores,
las tiendas en donde hay de todo y gastamos todo y todo se vuelve humo,
los mercados y sus pirámides de frutos, rotación de las cuatro estaciones, las reses en canal colgando de los garfios, las colinas de especias y las torres de frascos y conservas,
todos los sabores y los colores, todos los olores y todas las materias, la marea de las voces —agua, metal, madera, barro—, el trajín, el regateo y el trapicheo desde el comienzo de los días,
hablo de los edificios de cantería y de mármol, de cemento, vidrio, hierro, del gentío en los vestíbulos y portales, de los elevadores que suben y bajan como el mercurio en los termómetros,
de los bancos y sus consejos de administración, de las fábricas y sus gerentes, de los obreros y sus máquinas incestuosas,
hablo del desfile inmemorial de la prostitución por calles largas como el deseo y como el aburrimiento,
del ir y venir de los autos, espejo de nuestros afanes, quehaceres y pasiones (¿por qué, para qué, hacia dónde?),
de los hospitales siempre repletos y en los que siempre morimos solos,
hablo de la penumbra de ciertas iglesias y de las llamas titubeantes de los cirios en los altares,
tímidas lenguas con las que los desamparados hablan con los santos y con las vírgenes en un lenguaje ardiente y entrecortado,
hablo de la cena bajo la luz tuerta en la mesa coja y los platos desportillados,
de las tribus inocentes que acampan en los baldíos con sus mujeres y sus hijos, sus animales y sus espectros,
de las ratas en el albañal y de los gorriones valientes que anidan en los alambres, en las cornisas y en los árboles martirizados,
de los gatos contemplativos y de sus novelas libertinas a la luz de la luna, diosa cruel de las azoteas…

Acerca de Silvia Madrid

Silvia Madrid nació en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, reside desde 1984 en la ciudad de Mérida, Yucatán, México.  Es Profesora Nacional de Cerámica en su natal Argentina y Experto Universitario en Educación Artística por la Universidad Complutense de Madrid, España. Ha realizado diversos proyectos para educación infantil a través del arte, productora de teatro con más de 30 puestas en escena destacando el teatro musical; como museógrafa ha montado exposiciones tanto en museos y galerías, como al aire libre.
Ha realizado más de 40 exposiciones colectivas e individuales de escultura, pintura, fotografía e instalaciones, destacando las de la ciudad de Madrid, España; Buenos Aires, Argentina; Puerto Rico; México, D. F; Mérida, Yucatán; Campeche, Campeche y Cancún, Quintana Roo. Actualmente trabaja en la Coordinación del Comité Técnico de la Fundación Cultural MACAY, A. C. así como imparte tres materias en la Licenciatura en Artes Visuales de la UADY.

-Silvia Madrid