Cerámica y metal

Sala 11 bis

Junto a los grandes artistas jaliscienses, existe otro triunfo excepcional del estado de Jalisco. No es un laurel individual sino uno colectivo: la artesanía jalisciense. Las mejores manos alfareras de los antiguos mexicanos fueron las de los habitantes de occidente de México. Como prueba de ello destacan la artesanía tradicional de Teuchitlán y las colecciones de los museos Metropolitano de Arte de Nueva York y de Historia Natural de esa ciudad y algunos otros de Europa. Frida Kahlo y Diego Rivera disfrutaron de su colección arqueológica privada de las culturas de occidente y pintaron algunas de las piezas, como los mal llamados perritos de Colima, que también son patrimonio de los antiguos habitantes del centro-occidente del actual México.

En el mundo posmoderno no hay división entre la llamada alta cultura y la cultura popular. En Jalisco, varios artistas han intentado borrar esa oposición. Jesús Guerrero Santos elabora un arte que es artesanía y una artesanía que es arte: cerámica neo barroca que, con imágenes de vírgenes, santos y ángeles, incluye candelabros, cajas y altares. Son obras de un artista- artesano que ha logrado construir vasos comunicantes entre el mundo cotidiano del utensilio y el mundo de lo sagrado, y que ha utilizado técnicas azules de Talavera. Con la labor de dedos cuasi monacales, por su delicadeza, el cariño de la creación determina el logro, desde un pequeño candelabro hasta un relicario beatificante o un altar papal.

Guillermo Schmidhumer

Acerca de Jesús Guerrero Santos

(San Martín Hidalgo, Jalisco, 1939) Estudia tres años de Arquitectura, carrera que decide dejar para iniciarse en el Seminario de Guadalajara donde permanece cinco años. Estudia la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Aún estudiante, trabaja durante 18 años en la promoción de cine de arte; incursiona en la gastronomía regional; dirige el Instituto de la Artesanía Jalisciense, participando en eventos de suma relevancia como lo fueron Pibec y la Cumbre Iberoamericana en la década de los años 90. Cursa la maestría en Desarrollo Humano en el ITESO. Los últimos dos decenios los a dedicado a la investigación de la cerámica vidriada desde el siglo XVI hasta nuestros días.

Fotografía:www.informador.com.mx

-Jesús Guerrero Santos